Tema: "Obedece" (inédito).
viernes, 31 de octubre de 2008
Tesoros perdidos de A Room with A View...
Tema: "Obedece" (inédito).
jueves, 30 de octubre de 2008
Stanley Clarke, Marcus Miller y Victor Wooten. Tres leyendas, un solo escenario
Tres de los mejores bajistas de la historia unen su pasión por el jazz y el funk para poner en marcha uno de los proyectos musicales más ambiciosos de los último años. Un disco y una gira histórica de 30 conciertos. ¿Alguien da más? Por separado, y en distintas generaciones, han tocado con leyendas de la talla de Miles Davis, Chick Corea, Aretha Franklin, Roberta Flack, David Sanborn, Gil Evans, Horace Silver, Stan Getz, Dexter Gordon o Art Blakey. Casi nada, ¿eh?. Ahora, se han unido como SMV y grabado “Thunder” (Dreyfus), que están presentando en una gira bestial de 30 conciertos, que pasó ayer por Barcelona, lo hará hoy por Madrid y mañana por Almería. ¡Benditos aquellos a los que la crisis no les impida ir al concierto¡
“La gente escuchará buena música y verá todo lo que puede hacer un bajo, ¡qué es mucho! Creo que se sorprenderán, porque no se trata sólo de tres tíos compitiendo en un escenario. Después de un par de temas te dejas llevar...”. Así describe Miller esta histórica reunión de amigos. Un “te dejas llevar” que pone los pelos de punta sólo de imaginárselo, pues, no en vano, está dicho por un músico que debutó con tan sólo 14 años en un club de Nueva York, y que a los 18 ya tocaba con nada menos que Miles Davis. “Debuté cuando era un niño. El club se llamaba Penguin Villa. Yo tenía 14 años y ¡nunca me pagaron!”, recuerda.
Pero este ganador de varios Grammy no va lo que se dice solo. Le acompañan Clarke (“Stanley es el innovador”) y Wooten (“Victor ha elevado el bajo a otro nivel”).
El primero podría ser considerado el “padre” del grupo, musicalmente hablando. “No me siento su padre en absoluto. Marcus y Victor son dos músicos verdaderamente completos”. Y esto lo dice un músico que a los 25 años ya era conocido como una “leyenda”.
Al segundo le conocen como el “Michael Jordan” del bajo, un auténtico “maestro” que ha tocado en bandas como Béla Fleck and the Flecktones, y que ha desarrollado varias técnicas innovadoras de cómo tocar este instrumento. “No sé cómo considerarme a mí mismo –dice Wooten-, pero sí, he descubierto otras maneras de tocar que no había visto nunca. Hago lo que hago lo mejor que puedo”. Y no lo hace mal el chaval.
Así que, si quieren ver y escuchar como estas leyendas se “dejan llevar”, afloje unos eurillos. Será algo histórico y creo que merecerá la pena. Yo, por desgracia, tendré que esperar a que pase (por encima de mí) esta crisis. A no ser que quiera invitarme...
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martes, 22 de abril de 2008
Cuando Stravinsky fue a ver a Parker

Parker se autodestruía a vista de todos. Una semana antes de morir sus familiares y amigos más cercanos se reunieron para intentar rescatarlo del despeñadero, pero no fue posible. La vida de excesos era irreversible. Era habitual que llegara un minuto antes a tocar absolutamente borracho, después de diez días sin que nadie supiera de él. Orinaba a dos metros del escenario donde tocaba con Red Rodney, y practicaba sexo en el asiento trasero de los taxis donde también viajaba el dieciochoañero Miles Davis. En 1954, intentó suicidarse dos veces después de que su pequeña hija muriera tras una neumonía mal atendida por falta de dinero. Pero paradójicamente, Parker murió el 12 de marzo de 1955 producto de un colapso cardiocirculatorio, producido después de un ataque de risa cuando veía la televisión.
Nunca sabremos cómo hubiese resultado la música de "Bird" si hubiese estudiado con Schönberg, responsable de darle una vuelta de tuerca a la armonía a principios del siglo XX. Pero en una ocasión estaba Parker tocando en el Minton´s Playhouse de la calle 52 en Nueva York, templo del Bebop donde los solistas se desquitaban de los corsés de las bigbands y se pasaban largas horas improvisando, cuando por la puerta entró, de repente, el mismísimo Igor Stravinsky (uno de los que sí apreciaba esa música nacida en Nueva Orleans).
Cuando le vio, a Parker no se le ocurrió otra cosa que improvisar pasajes al saxofón de ¡"Pájaro de fuego"!, el ballet que Stravinski estrenó en 1910 basándose en historias del folclore ruso sobre un ave mágica de brillo intenso, que simbolizaba tanto una bendición como una maldición para su captor. Sin duda una forma de rendirle respeto y pleitesía al gran maestro.
Ahora sólo cabe imaginarse la expresión de Stravinsky tras presenciar aquel momento mágico.
Charlie Parker "Summertime"
miércoles, 16 de abril de 2008
Por fin se estrena el documental "Proyecto Arquímedes: puntos de apoyo para otro mundo posible"
El viaje ha sido largo, pero por fin ha llegado el momento...
Han pasado más 3 años desde entonces, y son tantas las experiencias vividas a lo largo de este tiempo, que resumirlas aquí sería un despropósito.
Baste con decir que Mikel no viajó solo. Tan pronto esbozó la idea en su cabecita, nos fuimos uniendo los que a la postre seríamos sus compañeros de andanza a lo largo de 9 meses: Carlos Domper, Daniel Viana, Moisés Celades y un servidor. Los cinco Rodamons (ese es el nombre que escogimos para dar a conocer el proyecto: www.elsrodamons.org) recorrimos juntos 25 países (...más o menos) con el objetivo de "descubrir diversas experiencias, iniciativas, comunidades, colectivos, ongs, redes, individuos, etc. involucrados en mejorar y positivizar su barrio, pueblo, fábrica o comunidad de vecinos día a día".
Con unos medios precarios y sin ninguna experiencia previa, a lo largo del viaje fuimos grabando todas estas "pequeñas batallas" y entrevistando a sus protagonistas, con el objetivo de montar lo que podréis ver el día 18 de Mayo en Castelldefels.
El fin último del documental no es contar nuestra aventura (que quedará para nosotros), sino mostrar el esfuerzo que toda esta gente hace por mejorar su entorno y darle la vuelta a un mundo "patas arriba". Cinco proyectos con cinco temáticas diferentes: Inmigración ¿ilegal? (Cádiz, España); Hambre (Wukro, Etiopía); Activismo cristiano, judío y musulmán en los conflictos de Oriente Próximo (Jerusalén, Israel); Los derechos de la mujer (Hong Kong, China); Sostenibilidad (Adelaide, Australia); Plantando cara al imperialismo desde el Imperio (San Francisco, EE.UU.) y Educación (Salvador de Bahía, Brasil).
Con la idea de que "El barco se hunde" y la convicción de que todos nuestros protagonistas no son suficientes, el documental trata de remover conciencias en busca de esos "puntos de apoyo -necesarios- para otro mundo mejor"... que representamos nosotros.
Si alguno quiere asistir que se ponga en contacto con nosotros enviando un e-mail a info@elsrodamons.org, o numero_uno101@ hotmail.com. En concepto de entrada hemos establecido un bono de ayuda de 5 euros que ira, integramente, para Wukro (Etiopía), donde el misionero y activista Ángel Olarán está llevando a cabo, desde hace 15 años, un proyecto que tiene como beneficiarios a miles de niñ@s y jovenes en situación de grave riesgo. Si quisierais ampliar la aportación para esta causa, os facilitaríamos de inmediato el número de cuenta bancaria.Padre Ángel: "El hambre es un genocidio programado, tolerado. Hay que llamar a las cosas por su nombre. Y si las palabras han llegado a perder sentido, habrá que inventar un idioma nuevo".
Aeropuerto de El Cairo, noviembre de 2005
Cuando Sacha Distel conoció a Wes Montgomery….
Cosas de la vida, Sasha Distel murió en el 2004, a la edad de 71 años, siendo más conocido como cantante de variedades que como músico de jazz. Sin duda, la enorme popularidad que alcanzó a raíz de su mediatizado idilio con Brigitte Bardot no debió ayudarle mucho, aunque este seductor, y no menos vividor, guitarrista francés de familia acomodada escribió una de las páginas más bellas de la historia del jazz parisino de los años 50. Era muy bueno. Un prodigio del jazz de la época, con una técnica impecable… pero no era el mejor. En la década de los 50 ya había hecho su aparición el gran Wes Montgomery. A diferencia de Distel, Wes nació en 1923 en el seno de una amplia y modesta familia, y hasta los 19 años no pudo comprarse su primera guitarra. Empezó a tocar de forma autodidacta en 1943 imitando a Charlie Christian, y ya en 1948 realizó una gira acompañando a Lionel Hampton durante dos años. Esto le dio la posibilidad de tocar con Charles Mingus, Fats Navarro e incluso acompañar a la guitarra a la gran Billie Holiday.
Pero lo que hacía especial a este músico no era su increíble oído o su sentido de la armonía, sino la particular técnica que había desarrollado para no molestar a sus hijos cuando dormían: sólo tocaba con el pulgar de la mano derecha, ni con púa ni con más dedos… sólo con el pulgar. El sonido de este dedo no es tan fuerte como el de la púa y Wes practicaba por la noche cuando volvía del trabajo. Así se sacó todos los solos de Christian, su gran ídolo desde que cogió la guitarra por primera vez.
Esta historia llegó a oídos de gran Sasha Distel, quién se resistía a creérselo. Era imposible que alguien tocase tan bien sólo con el dedo pulgar. Por aquella época no existían grabaciones de vídeo que lo atestiguasen, así que ni corto ni perezoso, Distel cogió un avión hacia Nueva York para verle actuar, para comprobar si eran ciertos aquellos rumores.Cuando el virtuoso francés entró en el local estaba convencido de que Wes guardaba algún truco bajo la manga y quería descubrirlo. Pero no había truco… de la mano derecha de Wes sólo el dedo más gordo se movía, consiguiendo además ese sonido tan característico que no se puede lograr con una púa.
Sacha derrotado ni siquiera esperó a que acabase el concierto. Se levantó hundido y se marchó. No había truco. Wes era mejor.
Wes Montgomery: "Full House"Wes Montgomery: "Round Tonight"
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domingo, 13 de abril de 2008
Mulatu Astatke, el primer africano en el Berklee College of Music
Puede que muchos de vosotros conozcáis a este músico africano a través de la banda sonora de Flores Rotas, la película protagonizada por Bill Murray que Jim Jarmusch estrenó en 2005. Se cuenta que cuando el director estadounidense escuchó a Mulatu Astatke en el 2003, quedó tan impactado que comenzó a escribir un guión única y exclusivamente para acompañar sus ritmos. Yegelle Tezeta
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viernes, 11 de abril de 2008
En algún sitio entre Mekele y Addis Abeba
jueves, 10 de abril de 2008
“El Regreso” de Pat Martino
Hoy inauguramos sección. Con la asombrosa historia de este guitarrista estadounidense quiero dar comienzo a un espacio en el que se recojan desde las anécdotas más curiosas hasta las biografías más increíbles de la historia de la música. No importa que sucedieran hace 300 años, en el siglo pasado o hace cuatro meses. Blues, Jazz, Pop, Rock, Música Clásica, Étnica, Electrónica… da igual. Tan solo espero que sean historias que merezca la pena escuchar.
Nació en Philadelphia en 1944 (el mismo día que las tropas aliadas liberaban París) y a los 15 años empezó a tocar profesionalmente. Trabajó pronto en formaciones lideradas por músicos como Willis Jackson, Red Holloway o Jimmy McGriff entre otros. Tras tocar con John Handy (1966), empezó a liderar sus propios grupos en sesiones para Prestige, Muse y Warner Bros., demostrando interés en la vanguardia jazzística, el rock, el pop y las llamadas músicas del mundo, que incorporó a su estilo hard bop, convirtiéndose en uno de los más grandes guitarristas de la historia del jazz.
Al acabar la operación los médicos le comunicaron a su esposa dos noticias: una buena y otra mala. La buena era que Martino había sobrevivido y se encontraba bien. La mala que no recordaba absolutamente nada de su vida anterior. Apenas reconocía a sus padres, ni a él mismo, ni su carrera como músico y había perdido por completo sus habilidades como guitarrista. Ni siquiera sabía lo que era un do. “Me encontraba vacío, desnudo, muerto” ha dicho en alguna ocasión.


