Vídeo de Muchachada Nui que no tiene desperdicio. Habrá que seguir tirando de humor, en tiempos de...
miércoles, 26 de noviembre de 2008
Robert Smith en La Villa de los Rockeros Muertos
Hyperpotamus, mañana gratis en concierto en Madrid
Si no quieres mañana, el 6 de diciembre lo hará en la Sala Sol (Madrid), dentro de la Fiesta Tributo al Disco Blanco, y el 20 de diciembre, a las 12 del mediodía, en La Casa Encendida (Madrid), en un concierto organizado para niños... como tú.
Y por si aún no te ha picado el gusanillo con este crack, que tan sólo utiliza su voz y unos cuantos pedales, aquí te dejo el peculiar vídeo de su tema "Toy Soldier's Day Off" ("Día libre para los soldados de juguete"), grabado el pasado febrero en la estación de Tribunal del Metro de Madrid. Un vídeo, dirigido por Fred Rocha, que fue seleccionado para el Festival Internacional de Cine de Amsterdam.
martes, 25 de noviembre de 2008
El monólogo definitivo... que Lou Reed nunca debió escuchar
viernes, 21 de noviembre de 2008
Hyperpotamus... ¿para qué quieres una banda?
Tesoros perdidos de A Room With A View (Capítulo 2)
...¿cómo hubiera sido ese tercer disco?
miércoles, 19 de noviembre de 2008
Nick Cave: "Este mundo es jodidamente ruidoso"
Nick Cave, febrero de 2003, en "El Duende".
¿Cabreado? ¿Simplemente un tipo duro? No sé... ve el vídeo y lee la letra.
Stagger Lee (del álbum "Murder Ballads") en Brixton Academy, Londres, en 2004
martes, 18 de noviembre de 2008
The Smiths... y el "diablo" de Morrissey (capítulo 1)
Hoy hablaremos del primero, Morrissey. Es sabido por todos (todos los que medio conocen la historia de "los Smiths") que la personalidad de Morrisey no era que digamos fácil. Su ego, a juzgar por las historias que cuentan aquellos que le rodearon, lo absorvía todo. Se dice, por ejemplo, que Andy Rourke fue despedido del grupo mediante una nota que el cantante le dejó en el coche. Sin más.
Cuando Johny Rogan escribió la biografía no autorizada (y más exitosa) del duo principal del grupo, "Morrissey & Marr: The Severed Alliance" ("Morrissey & Marr: La Alianza Rota"), el bueno de Morrissey, no contento con el resultado, comentó que deseaba que el autor "muriese en un choque en cadena en la autopista" y, más tarde, "en un incendio de un hotel".
Sin embargo, cuando tuvo que defenderse ante un juez de la demanda por los derechos de autor que interpuso el antiguo bajista, Mike Joyce, sacó el libro de Rogan en medio del juicio y le dijo a su antiguo compañero: "¿Ves? ¡En el título de este libro sólo hay dos nombres: Morrissey y Marr!".
Aquella demanda que perdió le costó a él y a Marr más de un millón de libras y el 25% de los royalties a partir de ese momento. El rencor hacia Mike Joyce y el juez (que el la resolución había considerado a Morrissey como un "enrevesado, truculento y merecedor de poca confianza") le impulsó a componer "Sorrow Will Come in the End". Una canción que aludia directamente al proceso judicial, y que no puede ser editada en el Reino Unido para no chocar con las leyes de difamación.
Así rezaba: "Robo legalizado, me deja sin recursos. Me llega directamente a la yugular. De alguna manera, no me esperaba más de un tribunal de justicia que no hace uso de la verdad. ABOGADO MENTIROSO. Rezo por el día que sientas dolor. Metiste y te creyó un juez vil y senil. Perdiste y te quejaste, y crees que has ganado. Pero te llegará el pesar. Un hombre que degolla tiene tiempo. Y TE VOY A COGER. Así que no cierres los ojos. NUNCA CIERRES LOS OJOS. Crees que has ganado. ¡Oh, no!".
Creo que Morrissey nos dará para más de un capítulo.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Billy Tipton, travesti de por vida
La muerte de Billy Tipton a los 74 años en Spokane (Washington) fue una de las noticias más espectaculares de 1989, y no porque fuera un músico de renombre (como Ellington, Coltrane o Parker), sino porque, una vez muerto, se descubrió que Billy era en verdad una mujer que había vivido haciéndose pasar por hombre desde los diecinueve años.
Cuando llegó la ambulancia a su domicilio para trasladarle al hospital de urgencia, su hijo adoptivo, William, estaba con él. Los médicos desplegaron la camilla, tendieron allí el cuerpo débil del músico y un enfermero le abrió la camisa del pijama para poder revisarlo. "Hijo", le preguntó a William, "¿tu padre se hizo un cambio de sexo?".
Durante casi cuatro décadas, nadie (excepto Tipton) había visto aquel torso desnudo, ni siquiera sus mujeres. "Me quedé con la mente en blanco", contó William, años más tarde. "Pensé que estaba alucinando o algo por el estilo". El lunes, muerto ya Tipton, la autopsia determinó que el cuerpo correspondía al de una mujer biológicamente normal. Alguien del hospital llamó por teléfono al periódico local para ofrecer la primicia. La viuda, Kitty, quiso impedir el escándalo. Mandó cremar el cadáver e hizo una visita al jefe de redacción del diario local para pedirle que respetara su privacidad familiar. El jefe le prometió no publicar nada hasta después del entierro.
"Músico de jazz pasó toda su vida escondiendo un fantástico secreto", fue el titular del 31 de enero. Las agencias se encargaron de diseminar la noticia y hasta el New York Times publicó un obituario de Tipton. Invitada a varios talk shows de tevé, Kitty aseguró que había vivido en la ignorancia del secreto porque Billy y ella no mantenían relaciones sexuales "dado su pésimo estado de salud".
Para entonces, la familia Tipton estaba partida en dos: de un lado Kitty y William; del otro John y Scott, los hijos mayores, también adoptados. La enemistad llegó a tal extremo que, después de la cremación, se dividieron las cenizas en dos urnas, una para cada parte. "Vaya ironía", escribió un periodista, "hasta el final hubo dos Billy Tiptons".
Hasta el momento de su muerte, ni ellas ni sus hijos adoptivos se dieron cuenta que en realidad era mujer haciéndose pasar por hombre.
Aquella noche mágica de Duke Ellington...

Duke se extrañó, incluso, de que fueran a grabarles, pues faltaba Cootie Williams (ese gran trompetista que debutó con sólo 14 años junto al saxofonista Lester Young y murió en Nueva York en 1985 tras contribuir a la renovación de jazz). Quién le iba a decir a él que esa misma grabación de Jack Towers y Dick Burris (que fue hecha con un equipo bastante casero, pero inesperadamente de gran fidelidad técnica) inmortalizó un momento único e irrepetible, que aún hoy, 68 años más tarde, se sigue escuchando. Magia.
Los locutores de radio Jack Towers y Dick Burris fueron al baile que ofrecía el Crystal Ballroom, instalaron los micrófonos y dejaron que las grabadoras funcionaran mientras la banda tocaba. La grabación del concierto se editó e, inmediatamente, se convirtió un álbum clásico que ha sido reeditado en varias ocasiones... y agotado en todas ellas. Hoy en día, Towers es uno de los más competentes ingenieros de restauración de sonido del mundo. Esa noche, además, sacó algunas fotos y escribió un relato de aquella experienci inolvidable. Así lo contaba:
"Cuando llegamos al Crystal Ballroom esa tarde, algunos de los músicos ya habían llegado. En el escenario cuatro o cinco de ellos estaban sentados en un círculo jugando a las cartas. No queríamos montar nuestro equipo de grabación hasta que Duke nos diera autorización, y él aun no llegaba. Optamos por esperar. Estábamos conversando cuando un joven que vestía el uniforme de la banda se nos acercó. Era Ray Nance. No lo reconocí inmediatamente y le pregunté: “¿Qué instrumento toca Ud.?” Respondió que era trompetista. Le pregunté “¿A quién reemplaza esta noche?” Cootie Williams, fue su respuesta. Una respuesta que recibí como si me hubieran pegado en la cabeza con un palo. Era una pésima noticia, pero decidimos continuar con nuestras intenciones de grabar el concierto. Finalmente Duke salió de su vestuario. Le preguntamos si era posible que grabáramos y contestó amigablemente con una sonrisa: “Si, háganlo, pero no entiendo para qué se esfuerzan, porque nuestro trompetista está en mala forma esta noche.” Instalamos nuestros micrófonos y grabadores y comenzamos a grabar poco después que la banda inició el concierto con el primer tema de la noche “It’s Glory”. Colocamos la grabadora en el suelo al costado del piano porque los cables no eran suficientemente largos. Estábamos literalmente en el medio del escenario rodeado por nuestros héroes. Mientras grabábamos escuchábamos por audífonos. Se imaginarán lo difícil que es oír lo que grabas con Sonny Greer justo detrás golpeando sus tambores.
Durante el intermedio sacamos los discos de acetato y los tocamos para verificar la calidad de la grabación. Y, por supuesto, los músicos, muy interesados, se congregaron alrededor de los parlantes a escuchar atentamente. Recuerdo a Johnny Hodges escuchando los temas que había tocado Ben Webster, y Ben los de Hodges. Recuerdo también que Barney Bigard dijo: “¡Oye, la batería está con demasiado volumen!” En esa época la batería no se escuchaba en las grabaciones comerciales, pero pienso que lo que hicimos estaba bien y fue el método que se usó después en grabaciones de big bands. A Webster le interesó lo que estábamos haciendo y él junto a Jimmy Blanton, el joven contrabajista que ya llevaba un año en la banda, habían ensayado un número con saxo tenor y contrabajo y nos pidieron que lo grabáramos. Era el tema "Stardust", y a pesar de que guardamos un disco especialmente para ellos (las grabaciones las hicimos en discos de 16 pulgadas en las que cabían 15 minutos por lado), no alcancé a grabar las primeras notas, pero resultó ser uno de los mejores temas de la noche.
Cuando el concierto concluyó, muchos de los músicos querían escuchar temas específicos. Ya habíamos acumulado 6 discos y nos fue difícil poder ubicar los temas. Les tocamos los discos enteros hasta que pudieran escuchar lo que les interesaba. Duke quería oír la interpretación de Johnny Hodges de “Whispering Grass”, una canción hecha famosa por el conjunto vocal The Ink Spots esos días. Dick y yo estábamos contentísimos de haber registrado este documento de la banda de Ellington para tocarlo y compartirlo con amigos. No teníamos la menor sospecha que después de 60 años todavía se escucha por todo el mundo".
martes, 4 de noviembre de 2008
Max Roach: un genio precoz que debutó con Duke Ellington y Count Basie... a los 16 años.

Maxwell Lemuel Roach (verdadero nombre de este gran músico) nació un 10 de enero de 1924 en Nueva York. Se interesó por el jazz desde una edad muy temprana, tocando en una marching band cuando sólo tenia 8 años. Su madre, que era cantante de gospel, le aconsejó abandonar el fliscornio para dedicarse a la percusión. Era treméndamente joven, pero Max había tomado una decisión que cambiaría su vida (y la de la historia del jazz) para siempre: matricularse en el Manhattan Conservatory of Music.
Pronto regentó los locales donde se estaba gestando una nueva música: el be-bop. Toda esa fascinación por el mundo del jazz le llevó a pasar un montón de horas escuchando a las big bands y a una orquesta sinfónica que actuaba los domingos en una sala próxima a su casa.
En el conservatorio destacó tan exageradamente pronto entre los demás estudiantes que, con tan sólo 16 años, llegó a sustituir a Sonny Greer en un concierto de la orquesta de Duke Ellington. Una auténtica proeza que se repitió, bajo circunstancias similares, en la orquesta de Count Basie poco tiempo despues. ¿Puede alguién imaginarse a un niño de 16 años tocando con el mismísimo Duke Ellington o Count Basie con sólo 16 años? Es difícil de creer, pero ocurrió
En 1942, con 17 años, ya se había se diplomado en percusión en el Manhattan Conservatory of Music. Ese mismo año empezó a trabajar en los clubes de la Calle 52, donde en esos momentos estaba surgiendo el Be-bop. Influido por Kenny Clarke, se convirtió muy pronto en uno de los baterías preferidos de ni más ni menos que Charlie Parker y Dizzy Gillespie, que por aquella época eran líderes de este movimiento.
No había cumplido los 20 años y fue contratado por Gillespie para su quinteto, con quien graba por primera vez. Y en otoño de 1945, un año después, interviene en grabaciones que pronto serán históricas, tales como los famosísimas "Billie´s Bounce" y "Now´s The Time", con Parker y Gillespie, a los que acababa de unirse un trompetista joven y desconocido: Miles Davis (con quien poco después intervendrá en las sesiones que marcarían el nacimiento del jazz cool).
Su lista de colaboraciones es interminable, pero habría que destacar un disco clave en su trayectoria que grabó en 1960, "We Insist: Freedom Now Suite!", junto con su esposa de entonces, la cantante Abbey Lincoln. No tenéis más que ver el video colgado a continuación para escuchar a Max Roach y... ¡la increible voz de Lincoln! ¡Uf! Esta obra fue concebida con una clara intención política, pues Roach estaba fuertemente comprometido con la lucha por los derechos civiles y la reivindicación de la cultura afronorteamericana. De hecho, en 1985 participa junto a otros músicos en el concierto-manifiesto en favor de la liberación del líder sudafricano Nelson Mandela.
Max Roach murió el 16 de agosto de 2007 mientras dormía. No se informó de ninguna causa de fallecimiento. "Cualquiera puede adquirir la técnica, pero el verdadero reto es traer a este mundo un signo de individualidad y de identificación", dijo en 1999. Y bien que lo consiguió, "dejándonos un pedazo de su alma en las grabaciones", dijeron algunos tras su muerte.
The Outest, the
Largest, the greatest,
The fastest, the hippest,
The all the way past which
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